LA PARADOJA DEL AMOR
Recopilado por:
Pbro. Ramón O. Lara Palma
“Todos, en un momento u otro, experimentamos alguna sensación de soledad y aislamiento. De vez en cuando, sentimos un doloroso vacío en nuestro interior, que se convierte en una prisión insoportable…tratamos de llenar ese vacío, de satisfacer ese hambre…, y salimos en busca de quienes estén dispuestos a amarnos…sabemos que nuestra soledad sólo puede llenarse con el amor de los demás. Sabemos que necesitamos sentirnos amados. Lo paradójico es que, si tratamos de llenar el vacío de nuestra soledad buscando el amor de los demás, será inevitable que no encontremos consuelo, sino tan sólo una desalación aún más profunda…la mayoría de nosotros conocemos nuestra necesidad de ser amados y tratamos de obtener de los demás ese amor que necesitamos. Pero la paradoja sigue inevitablemente en pie: si buscamos el amor que necesitamos, nunca lo encontraremos. Estamos perdidos. … El amor puede hacer real la solución de nuestros problemas, pero debemos afrontar el hecho de que, para ser amados, debemos ser dignos de amor. Cuando las personas orientan su vida hacia la satisfacción de sus propias necesidades, cuando salen en busca del amor que necesitan, por mucho que tratemos de suavizar nuestro juicio sobre ellas, no podemos dejar de reconocer que son unas personas egocéntricas…Sin embargo, si las personas no tratan de recibir amor, sino más bien de darlo, se hacen dignas de ser amadas, y es casi seguro que acabarán siéndolo. Ésta es la ley inmutable a que estamos sometidos: la preocupación y el interés obsesivo por uno mismo tan sólo pueden aislar el yo e inducir una soledad aún más profunda y atormentadoras”. Tomado de: John Powell, ¿Porqué temo amar?, 92-96, 1999.
El mismo autor en párrafos más adelante afirma: “Sólo alcanzaremos la madurez en la medida en que dejemos de centrarnos en nosotros mismos y en nuestras propias necesidades y renunciemos al deseo egocéntrico de satisfacer nuestras necesidades. La falsa ilusión que hay que evitar a toda costa es amar en orden a recibir amor a cambio”. Sólo que para poder verdaderamente amar al otro así desinteresadamente “debemos amarnos a nosotros mismo” (Ups! ¿No eso egoísmo? No. Simplemente realismo psicológico. Amarse a sí mismo se puede traducir mejor con otras palabras: autoestima, autovaloración). Hasta la próxima.
El mismo autor en párrafos más adelante afirma: “Sólo alcanzaremos la madurez en la medida en que dejemos de centrarnos en nosotros mismos y en nuestras propias necesidades y renunciemos al deseo egocéntrico de satisfacer nuestras necesidades. La falsa ilusión que hay que evitar a toda costa es amar en orden a recibir amor a cambio”. Sólo que para poder verdaderamente amar al otro así desinteresadamente “debemos amarnos a nosotros mismo” (Ups! ¿No eso egoísmo? No. Simplemente realismo psicológico. Amarse a sí mismo se puede traducir mejor con otras palabras: autoestima, autovaloración). Hasta la próxima.
wooooooowwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwww
ResponderEliminarme zuper encantooo el textooo.......
sigo en la ezpera de su libro autografiado...
=D
Excelente. Lo peor es tapar la soledad con un amor rápido o de una noche. Lo digo por experiencia, y en cuanto a ese sentimiento, es horrible.
ResponderEliminarSaludos desde Perú